Una eterna discusión en el mundo del diseño es lo de ser originales. ¿Qué tiene de original querer ser original? Nada creo yo. Sin embargo, buscamos ese fin pienso, con tal de trascender, de que nuestro diseño trascienda. Pero en el ajetreado mundo de hoy, y ante las exigencias hostiles del “es para ayer” diario, se puede tomar como pretexto ese “era para ayer”, y los diseñadores pueden ser presa fácil de tal pretexto para fusilarse (copiar) algo. La verdad es que tengan carrera o no, muchos copian, y tan copian que se puede distinguir de donde ha salido un diseño cuando se tiene cierta cultura del diseño. Por ejemplo, los comerciales que se hicieron para el IEEM (Instituto Electoral del Estado de México), fueron hechos con proyectos descargados del sitio de VIDEOCOPILOT.NET directamente del tutorial Shure Target. Los cuates que hicieron tal spot, sólo tuvieron que cambiarle los colores al proyecto y los textos, ¡y listo! Cobraron su trabajo sin haberse quebrado la cabeza. Lo mismo para un canal de corte cristiano local en Cuernavaca, Morelos, un anuncio de PokerStars.net, y tantos otros. Lo mismo ocurre con VideoHive y otros portales de recursos, donde se incluyen iStockPhoto, vector graphics, dafont, brands of the world, etc.
En la televisión se pueden ver muchos ejemplos que han modificado directamente de ese sitio, sitio que por cierto nos sirve a muchos como base para aprender. También en el mundo de las portadas, en el mundo del cómic, y hasta en la literatura existe la copia (fusil o ripoff en inglés). Sería interesante plantear donde hemos visto un producto de diseño copiado y donde su original. Al menos para tener referencias.